Iba un poco más de una hora esperando en la fila para entrar a la discoteca que, para colmo, se encontraba atestada de gente... ¿Olvidé mencionar que me asfixian los lugares repletos de gente? En fin, mi amiga celebraba su cumpleaños y decidí que sería bueno ir para compartir la llegada de sus 20's; sin embargo, olvidaba un detalle aparentemente insignificante que, de hecho, cambiaría los planes: había dejado mi identificación en casa (genial, ahora la espera no serviría de nada) y como era de esperarse, el gorila vestido de negro se opuso rotundamente a dejarme pasar; así que no tenía otra opción más que retirarme, con toda la dignidad, y agradecer que no fui con vestido (porque además hacía un frío de esos que...) así que me disponía a tomar un taxi, cuando de pronto una buena amiga me saludó y en menos de diez minutos me embarqué con ella y sus amigos en una aventura extraordinaria, que incluía un tour por la ciudad en un ¿Creo que era Datsun? blanco con los Strokes de fondo y dos botellas de Club verde vacías que esperaban ansiosas ser canjeadas en la tienda más cercana. Nos bajamos una o dos veces, (eramos cinco) exploramos uno que otro ambiente y hasta ahora nos recuerdo cantando Under Cover Of Darkness y repitiendo hasta tres veces You Only Live Once en el estéreo; las cervezas finalmente canjeadas, deliciosas, y los tortolines (Cerveceros); las sonrisas en los rostros; algunas carcajadas; la contemporización entre los amigos; la preocupación por el otro, por el amigo, el pana que no se quiere que esté denso... las malas noticias y la calma; Radiohead, el frío intenso y la luna sonriéndonos... Si hubiese tenido una cámara iría a continuación la foto del recuerdo con la inscripción más perfecta que se me ocurre sería: Life is simple in the moonlight.